Cirugía Mama: Mamoplastia Circular

La mamoplastia circular (también denominada periareolar) constituye una alternativa quirúrgica para tumores yuxtareolares en mamas cónicas de tamaño medio y mamas con ptosis leve. La principal ventaja y atractivo de esta técnica es su cicatriz residual que, al quedar situada en el límite del CAP, mejora extraordinariamente el resultado estético final.

El volumen extirpado durante este procedimiento es limitado y no suele sobrepasar los 50-100 gramos, una circunstancia que hace innecesaria en muchos casos la simetrización contralateral, aunque en algunas pacientes pueda ser necesaria para la elevación del CAP contralateral. Todas estas características hacen que la mamoplastia circular pueda considerarse un procedimiento mínimamente invasivo lo que permite, en un grupo significativo de enfermas, el manejo ambulatorio de las mismas o un ingreso inferior a las 24 horas.

A este hecho debemos añadir que estamos ante un patrón oncoplástico de gran seguridad en la viabilidad del CAP ya que en ningún momento se compromete su vascularización y, por ello, es excepcional la necrosis de esta área anatómica. La principal dificultad de este patrón la constituye la planificación de la piel a extirpar, la manipulación del tejido glandular y la reubicación del CAP, dificultades fácilmente superables por un cirujano general iniciado en técnicas oncoplásticas.

Mamoplastia circularMamoplastia circular b

Indicaciones de la Mamoplastia Circular

El objetivo principal de la mamoplastia circular es la prevención de deformidades yuxtareolares en tumores que asientan en mamas de tamaño medio y sin ptosis o con una ptosis leve (Figura 1 y 2). El principal efecto de este patrón es la disminución de la proyección mamaria con una mínima repercusión en el tamaño y en la altura del CAP, si bien este patrón permite una modificación leve en la altura del CAP mediante una descentralización del mismo. La disminución de la proyección, y por lo tanto el aplanamiento mamario, debe comentarse con la enferma ya que el mismo se acentuará tras el tratamiento radioterápico, a excepción de aquellas enfermas portadoras de prótesis de aumento en quienes queda garantizada una proyección mínima de la mama a pesar de la radiación posterior de la glándula.

Desde el punto de vista oncológico, esta técnica es un procedimiento limitado a tumores con un tamaño no superior a 2 cm al ser una mamoplastia que no permite grandes resecciones glandulares. Cuando las características anatómicas aconsejan esta técnica pero el tamaño tumoral supera los límites antes mencionados, puede recurrirse a un tratamiento neoadyuvante con quimioterapia para su reducción a unas dimensiones que permitan su utilización. El patrón circular también encuentra una buena indicación como cirugía de simetrización en aquellas enfermas que únicamente precisen una reubicación del CAP, sin compensación del volumen mamario, constituyendo un procedimiento de bajo riesgo y con un consumo mínimo de tiempo.

Desde una perspectiva anatómica, la mamoplastia circular está indicada en la extirpación de tumores yuxtareolares a una distancia no superior a los 3 cm, especialmente en neoplasias situadas en el polo superior mamario. Más allá de este límite anatómico, pueden extirparse tumores alejados del CAP mediante una tunelización del patrón si bien deberá realizarse una mayor disección glandular. La mama ideal para este procediendo sería aquella de forma cónica en una mujer joven, con un volumen medio y una buena proyección, así como en mamas con ptosis leve.

En algunas circunstancias, la mamoplastia circular es un procedimiento que puede ser motivo de debate con otras técnicas oncoplásticas. Así, en tumores yuxtareolares situados en el polo superior puede plantearse la duda entre indicar esta técnica o una mamoplastia horizontal. En términos generales, las mamas ptósicas y planas (sin proyección) obtendrán un mejor resultado estético mediante la utilización de un patrón horizontal, mientras que aquellos que no presentan ptosis, o ésta sea leve, serán tributarios de un patrón circular. Por el contrario, en pacientes con tumores yuxtareolares asentados en el polo inferior pueden plantearse dudas entre realizar un patrón vertical o circular, cuestión que podrá resolverse a partir de la misma argumentación expuesta para el patrón horizontal.